Conoce el look renovado del Clase C 2019

Luciendo un frente completamente transformado, incluyendo una nueva parrilla y un parachoques mejorado (entre muchas otras novedades de diseño y desempeño), el sedán más popular de Mercedes-Benz no deja de evolucionar con el paso del tiempo. 

Al igual que un artista busca reinventarse en cada una de sus obras, un automóvil siempre debería estar viendo hacia delante para transformarse y continuar evolucionando. El Clase C de Mercedes-Benz, que fue introducido desde 1993, siempre ha seguido esta ruta; marcando tendencias en su segmento sin desviarse demasiado de la visión en diseño que la marca tiene como un todo.

El Clase C de 2019 habita un espacio único dentro de esta dinastía. El diseño exterior muestra un aura refrescada y más moderna que nunca, empezando por un total Facelift mediante un nuevo parachoques, faros delanteros renovados, tomas de aire y una parrilla reestilizadas. A comparación de su antecesor, muestra una cara más atrevida y llamativa, con formas orgánicas y líneas más agresivas, rasgos alineados al estilo actual de Mercedes-Benz. 


Si bien el Facelift modernizado es el cambio más evidente en el modelo 2019, hay un sinfín de mejoras y nuevas opciones tan solo en diseño exterior. Los faros traseros tienen también un nuevo diseño en forma C, la fascia trasera presenta un ligero cambio alrededor de los escapes, y todas las versiones cuentan con faros LED High Performance, así como llantas MOE (Mercedes Originals Extended). 

Claro que un look más atrevido por fuera debería corresponderse en mejoras en el poder y desempeño del vehículo. Ahí es donde entra la tecnología “Mild-Hybrid” que posee el nuevo motor en todas las versiones 200 del Clase C. Además de la eficiencia, y la reducción de consumo que están asociadas a la tecnología híbrida, el motor es de 4 cilindros en línea de 1.5 litros, con un sistema de 48 volts acoplado al motor y la transmisión, contando así con 22hp y 250 Nm extras en potencia.

Dicho eso, para Mercedes-Benz un auto más deportivo y moderno no necesariamente debería ser menos cómodo. Si bien el exterior posee quizás la fascia frontal más impetuosa y provocadora que se ha incorporado a un Clase C, el interior es la versión más cálida y acogedora de este auto hasta la fecha. 

Entre otros aspectos renovados del interior se incluyen un tablero de instrumentos digital de 12.3’’ (opcional para algunas versiones), luz ambiente de 64 colores, sistema de sonido Burmester, y un nuevo volante multifunción en cuero con controles táctiles. Cuenta también con una pantalla central de medios de 10.25’’, integración con Smartphone (Apple CarPlay y Android Auto), y carga de teléfono inalámbrica. 


Por si fuera poco, tecnologías como ayuda activa para aparcar con PARKTRONIC y servofreno de emergencia activo hacen que manejar el nuevo Clase C sea tan seguro como es dinámico. La tecnología de sensores ultrasónicos de Mercedes-Benz es una capa extra de seguridad que hará que la experiencia de manejo sea relajada y divertida, ya sea al estacionarse o durante momentos decisivos en la carretera. 

En suma, una muestra más de Mercedes-Benz haciendo una re-invención exitosa de un clásico para la era moderna. 


Dos partes diferentes mezcladas en uno solo, deportivo y coche de lujo, el Clase C sigue evolucionando sin perder su esencia.